EL SÍNDROME DE ROCKEFELLER

Texto Por: Álvaro José Claro Ríos

Foto por: Yellow Brown


Una mañana se sorprendió al encontrar el inodoro lleno de billetes después de defecar. Al principio utilizó el laxante como acompañante de sus comidas. Luego la comida desapareció de la dieta y el laxante, en las versiones comerciales de pastilla y cucharada, era el único componente de su alimentación.


Una noche, después de reacomodar su fortuna para que no saliera volando por las ventanas de su mansión, el tipo sintió que el intestino grueso y el delgado se anudaban con su ano. Corrió al baño, se bajó los pantalones y mientras se aruñaba las rodillas, exhaló con todas sus fuerzas.

El tipo cayó como un bulto de desperdicios sobre el suelo. Agonizante logró ponerse en pie para pedir ayuda, pero el puño de la muerte lo fulminó cuando trataba de girar la perilla. Antes de volver a caer, dentro del inodoro el tipo sólo vio sangre, entonces comprendió que había defecado hasta su alma.

El arte se vive

Anuncios

2 comentarios el “EL SÍNDROME DE ROCKEFELLER

  1. Silueta Persona dice:

    ¡qué orto tan artístico!

  2. Hambre Satánica dice:

    you don’t have to put on the red light

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s